Derechos y responsabilidades del paciente:

Derechos:

  1. Todo paciente tiene derecho a ser aliviado de su dolor, en la medida que lo permitan los conocimientos actuales.
  2. Todo paciente tiene derecho a dar su consentimiento al practicársele cualquier procedimiento médico o de enfermería.
  3. Todo paciente tiene derecho a que se le respeten sus creencias, valores morales y culturales.
  4. Todo paciente tiene derecho a que se le dé información sobre su estado de salud, tratamiento, pronóstico y progreso de su tratamiento.
  5. Todo paciente tiene derecho a la confidencialidad y respeto de su vida privada.
  6. Todo paciente tiene derecho a cuidados y tratamientos de calidad.

Responsabilidades:

  1. El paciente es responsable de ayudar en el control del ruido, humo, número de visitantes y ser respetuoso con el personal, con la propiedad de otras personas y del hospital.
  2. El paciente es responsable de informar sobre su enfermedad y todo relacionado con la misma.
  3. El paciente es responsable de informar de enfermedades u infecciones contagiosas padecidas hasta el presente.
  4. El paciente es responsable de seguir el tratamiento indicado.
  5. El paciente es responsable de la consecuencia de sus acciones, en caso de rechazar el tratamiento o de no seguir las recomendaciones del personal que lo atiende.
  6. El paciente es responsable de cumplir con las normas, reglamentos y estatutos del hospital.

“HARÉ CON EL PACIENTE, LO QUE ME GUSTARÍA HICIERAN CONMIGO, SI YO ME ENCONTRARA EN SU SITUACIÓN.”

Juramento hipocrático [Versión de la Convención de Ginebra, año de 1945]:
“En el momento de ser admitido entre los miembros de la profesión médica, me comprometo solemnemente a consagrar mi vida al servicio de la humanidad. Conservaré a mis maestros el respeto y el reconocimiento del que son acreedores. Desempeñaré mi arte con conciencia y dignidad. La salud y la vida del enfermo serán las primeras de mis preocupaciones. Respetaré el secreto de quien haya confiado en mí. Mantendré, en todas las medidas de mi medio, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica. Mis colegas serán mis hermanos. No permitiré que entre mi deber y mi enfermo vengan a interponerse consideraciones de religión, de nacionalidad, de raza, partido o clase. Tendré absoluto respeto por la vida humana. Aún bajo amenazas, no admitiré utilizar mis conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad. Hago estas promesas solemnemente, libremente, por mi honor.”